SOBRE MI

Soy una adicta a la lectura y al baile. Desde hace diez años, a mi marido. Y desde hace unos meses, a mis dos hijos, aunque este blog lo comencé cuando ellos aún no existían.
 

Comencé leyendo El club de los Cinco. Prefería pasar un verano entero o las vacaciones de Navidad leyendo a jugando con los amigos. Junto con éstos iban El Club de las Canguro, Los tres investigadores, Los Siete Secretos, Las Torres de Malory. Recuerdo con pasión (en esa época se siente todo muy fuerte) Carolyn, Berta y las sombras. Estos me los iba dando mi madre, pero ella leía otros y yo también quería leerlos, por eso pronto (tal vez demasiado pronto) comencé la saga El Clan del oso Cavernario. Mi madre me pilló y me permitió leer sólo el primero. Los demás los leí a escondidas (siempre he pensado que mi madre lo sabía, pero nunca me dijo nada). Cuando terminé esta saga (en ese momento sólo había cuatro de los seis libros), escribí a la autora preguntándole cuánto iba a tardar en publicar los otros… cosas de niños o, como ya dije, adicta. Al mismo tiempo leía La historia interminable, Lo que el viento se llevó, El diario de Ana Frank, El Mundo de Sofía, y muchos otros que me dejo por ahí. Hablo de los catorce años. Más o menos con esa edad encontré la saga Forastera, y a pesar de que mi madre me prohibió leerla (por los exámenes y el colegio en general), conseguí leer hasta Viajera (el tercer libro. En ese momento no había más) de noche, bajo las sábanas y con una linterna. Estaba enamorada de Jamie Fraser. Luego vinieron todos y cada uno de los libros de Ken Follet, empezando por El tercer gemelo, Alto riesgo, Noche sobre las aguas y muchos más. En fin, una locura. Me atreví con Los Pilares de la Tierra y durante unas semanas vivía sólo para ese libro, no dormía, y cuando lo hacía (porque es una necesidad fisiológica), soñaba con Aliena. Lo leí tres veces a lo largo de los años siguientes. A día de hoy te puedo explicar la historia de memoria cronológicamente bastante fielmente.

Mis hermanos mayores también leían. A uno  de ellos le dio por John Grisham y yo leí uno o dos de él, de los que recuerdo El Socio, el Jurado y Tiempo de Matar. Mi otro hermano se tiraba más por Stephen King y Robin Cook. También leí alguno, pero no me entusiasmaron. Prefería Los Puentes de Alcántara, Las Edades de Lulú, Como agua para chocolate, La catedral del Mar, El Alquimista, La saga de El Ocho, Un Mundo sin Fin, o incluso Dioses, tumbas y sabios (pasé por una temporada que quería ser bruja y necesitaba informarme bien).
 

Me dejo un montón.
 

Luego llegó la época de la universidad y encontré los libros de Bárbara Wood. Los leí casi todos, comenzando por Las vírgenes del Paraíso. Tenía que estudiar, pero me encontraba demasiado enganchada a la lectura. Mi lema era “No voy a poder estudiar tranquila hasta que lo termine, así que voy a darme una maratón para terminarlo y ya estudio después”. No sé cómo conseguí terminar los estudios.
 

Esta adicción mía puede haber sufrido altibajos por el simple transcurso normal de la vida (las prioridades van cambiando), pero siempre ha estado ahí, llamándome. Eso es lo que ocurrió los siguientes años, que no cogí un libro (la vida era demasiado frenética como para sentarse a leer). No cogí otro libro hasta la saga Crepúsculo. Tal vez no fue lo mejor que pude encontrar, ni se parecía a lo que había leído hasta el momento, pero sirvió de catalizador. Empecé a leer sagas paranormales, pero en medio me encontré con alguna joyita como La evolución de Calpurnia Tate, El nombre del viento, La Casa de los amores imposibles, Volver a empezar de Judi Hendriks,  Los Juegos del Hambre, y otros que he reseñado ya en este blog, así como todos los de las hermanas Bronte y otros victorianos. También comencé a escribir, aunque esta afición ha sufrido más altibajos que la otra. Aún así me gusta, y trato de no dejarlo durante demasiado tiempo. A raíz de esta pasión por escribir comencé a leer libros de autores independientes gracias a un grupo de reseñas en facebook. Voy a destacar uno de ellos Un hotel en ninguna parte.
 

He tenido mi dosis de novela erótica, entre las que no voy a incluir Las Cincuenta sombras de Grey, porque no se puede llamar ni novela. La Historia de O, la saga No te escondo nada,  El rapto de la Bella durmiente, Lolita, Hacia el Edén de Anne Rice.
 

Desde que retomé la lectura con los vampiros no la he dejado y estoy segura de  que nunca lo haré. No reseño todo lo que leo porque no me da tiempo, pero sí menciono lo que más me ha impactado. Hay muchos autores que no he nombrado y, sin embargo, me han marcado. (Marian Keyes, Ana M. Matute, Ángela Becerra, Susan E. Philips, Tracy Garvis Graves, Tabitha Suzuma, Mathias Mazieu,...) Espero ir recordándolos y ponder añadirlos, porque cada uno de ellos ha supuesto para mí momentos de entusiasmo y de pensar "qué buena es la vida" cuando encuentras una historia que te llega. Espero que a ti también te ocurra y que me lo cuentes.
 

Este blog es una manera de, no sólo informar y compartir, sino también recordarme a mí misma cuál es mi adicción y nunca abandonarla.Si quieres una reseña, sólo tienes que ponerte en contacto conmigo en mi mail: gemam38@hotmail.com

¡Nos leemos!




He aquí un BOOK TAG al que me invitaron y que me ha hecho mucha gracia y he difrutado haciendo. ¿Quieres leerlo? Así nos conocemos entre todos. ¡Un saludo!