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jueves, 30 de junio de 2011

Caminando entre la niebla


Eran las cuatro de la madrugada, el taxi marchaba muy lentamente debido a la
espesa niebla que envolvía la carretera. Las ganas de dormir volvían a atacarme
cuando el auto se detuvo.
- Bueno! Hasta aquí llego yo - dijo el taxista - Tengo que volver para dormir
algunas horas antes de que empiece de nuevo mi turno, fue lo que acordamos,
le dije que cuando mucho podía arrimarlo hasta aquí -
Bajé del auto un poco confundido, no recordaba haber aceptado dicha condición.
Por educación no quise discutir con el taxista, le pagué y un instante después
sus luces fueron devoradas por la niebla. Me acomodé la mochila que era mi
único equipaje y avancé entre aquella bruma densa y sofocante.
Iba a visitar por primera vez a unos parientes que viven en una zona rural.
Como única dirección me indicaron la ruta y el número del mojón que esta
frente a la casa.
Hacia donde mirara solo veía niebla, y a duras penas veía la carretera bajo mis
pies. Seguía caminando entre aquella nube cuando escuché un golpe fuerte a
un lado de la carretera, lo siguieron otros golpes mas suaves, eran sonidos
metálicos. Luego se escuchó un largo rechinar, que me hizo deducir que
habían forzado y abierto un portón o una reja. La niebla se abrió casi como
se abre un telón, y pude ver de donde venían los ruidos. Resultó que estaba
frente a la entrada de un cementerio, el portón de rejas estaba abierto, y por el
salían caminando los muertos. Una multitud de cadáveres avanzaba hacia mi,
algunos estaban tan podridos que se desbarataban y caían pero seguían avanzando
a rastras. Estaba a punto de correr cuando sentí una mano en el hombro.
- Ya llegamos, ese es el número de mojón que usted me indicó - dijo el taxista.
Me había dormido, y mi caminata entre la niebla, el cementerio, y los muertos,
solo fue una pesadilla.
La casa de mis parientes estaba justo frente al mojón.
Apenas bajé del taxi salieron a recibirme. 

Escrito por Jorge, del blog cuentosdeterrorcortos. Recomiendo su visita.