lunes, 13 de febrero de 2017

Visita a la Feria del libro de la Cuesta de Moyano en Madrid

Siempre cae algo cuando paseo por estas librerías permanentes. Para empezar, el lugar es muy agradable, una cuesta peatonal justo junto a la estación de Atocha. Entre semana, que es cuando yo suelo ir, hay poca gente, y de las veces que he ido, todas ha salido el sol ¿? Qué cosas, ¿no? Pero falta lo más increíble: libreros que están sentados leyendo libros, ¡no con un móvil! De hecho, creo que no vi un solo móvil mientras fisgoneaba por ahí. Otro universo.




Esta feria permanente, abierta todos los días de la semana, tiene su origen en 1925, cuando se instaló una hilera de casetas de madera de unos 15 metros cuadrados que en su día no tenían luz ni calefacción y que, con los años, fueron sustituidas por otras con mayores comodidades, aunque de similar apariencia a la de las originales: casetas de viejo. Donde encuentras de todo, desde libros publicados hace poco que parecen nuevos hasta ediciones perdidas. Esto fue lo que compré:

Las aventuras de Alicia de Lewis Carrrol.


 Una edición de Anaya que contiene tanto Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas como su segunda parte, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. 


Contiene tanto ilustraciones como aclaraciones que para mi son como oro, porque te aclara las referencias del autor y la explicación o un contexto que a mi se me hubiera pasado por alto por simple ignorancia. Este era el libro que yo iba buscando y lo encontré, tras preguntar en cada caseta, en la última. ¡Bingo!










Mirando y mirando di con este otro libro: Cuentos celtas recopilados por Joseph Jacobs. Miraguano ediciones. 


Este estaba un poco más deteriorado que el otro, pero me dio igual. La Saga Crisálida tiene como protagonista a la cultura celta, y me he vuelto loca buscando costumbres y leyendas, así que se ha venido para casa porque sé que lo voy a saber aprovechar. Además, la edición viene acompañada por grabados de John D. Batten realizados entre 1891 y 1893. No se quién fue el tipo, pero los grabados me encantaron cuando lo hojeé por encima. 



Luego encontré Los niños del agua, de Charles Kingsley.
 
Tom, un deshollinador de diez años, cae por una chimenea de una casa de campo donde lo han llevado a trabajar. Tras el revuelo causado, huye hacia un estanque; allí se transforma en un niño del agua, que deberá madurar con la ayuda de las hadas y las criaturas marinas hasta convertirse en un nuevo ser más libre. 

Esta novela, publicada dos años antes que Alicia en el país de las maravillas, corrió una suerte paralela, versión de Disney incluida; se la ha confundido con un relato para niños cuando es una denuncia la esclavitud infantil, la calidad del sistema educativo, los errores científicos, y defiende la evolución de las especies según Darwin. 

También con unas ilustraciones preciosas. Tengo muchas ganas de leerlo. 

Y, para finalizar, unos libritos que me dejaron con la baba caída. Es una edición Facsímil de la editorial Maxtor. 
Yo compré estos tres:

Cien maneras de preparar los platos. Recetario económico y sencillo.
Cien fórmulas para sopas y potages.
Química doméstica: La Química doméstica es una obra de gran practicidad, donde se abordan entre otros temas los siguientes: la higiene de los alimentos, un método fácil para conocer cuándo están averiados, adulterados o falsificados. Se dan consejos prácticos sobre el uso de aguas, alcoholes, azúcar, café, cerveza, conservas, chocolate, leche, manteca, miel, pan, pescados, quesos, té, vinos, etc. 
Todo un tesoro. 
Se pueden comprar aquí.
 
Traslado algún párrafo porque es súper gracioso.



“La miel de buena calidad debe presentarse de color blanco, ó ligeramente amarillo de ámbar, muy azucarada y de consistencia granosa, olor suave y aromático, y sabor agradable y algo picante”


FÓRMULA 20: Se coge a la tortuga por las patas de atrás, se le corta la cabeza, y se deja escurrir la sangre durante doce horas. Se vuelve la tortuga por el dorso, se parte por el medio, y se le quitan los intestinos; se sierra en cuatro partes la concha, y se saca la carne y la grasa, para ponerlas a hervir con la cabeza y las patas. Cuando se levantan las escamas, se retira el todo para limpiarlo con cuidado, separando las escamas de las partes gelatinosas. Vuélvase a coger cuatro horas, espumando como en un cocido ordinario, ...” 

La sopa sigue añadiendo verduras y más animales, pero a mi se me han quitado las ganas.


Desde ahí, se puede ir dando un paseo al Jardín Botánico, o si te animas y paseas rápido, llegar al Retiro a pasar el día. 

¡Un saludo grande y nos leemos!



domingo, 12 de febrero de 2017

Reseña Un hotel en ninguna parte, de Mónica Gutiérrez




El primero que leí fue Un hotel en ninguna parte, y he de decir que me quedo con él. 

Esta SI es una novela Feel Good. Una escritura sensible, muy cuidada y llena de dulzura. Sus personajes están muy bien caracterizados con solo unos trazos breves, y las tramas son tranquilas, sin sobresaltos, pero intrigantes. Los finales no decepcionan.
SINOPSIS


Cuando Emma Voltarás acepta trabajar ese invierno en El Bosc de les Fades, un excéntrico hotel emplazado en el corazón de un bosque, poco puede imaginar que va a resultar ser la mejor de las segundas oportunidades que a veces concede la vida. Sumida en el tiempo fuera de descuento de El Bosc de les Fades, Emma descubrirá que la amistad y la esperanza pueden encontrarse en cualquier lugar, por muy escondido que esté. Quizás de la mano de una camarera de habitaciones hada madrina. O de una niña extraordinaria. O de un viejo escritor necesitado de ternura. O de un cocinero que le abrirá las puertas de los escenarios. O de un surfero que se hace mayor a su pesar. O de una jardinera susceptible, preocupada por sus violetas. O, quizás, de la mano de un hombre huraño y maravilloso, capaz de devolverle la ilusión de bailar sobre zapatos de cristal entre las flores de un jardín encantado.

No importa que el lugar en donde estés no aparezca en un GPS: cuando el amor viene a por ti, te encuentra.

Sin mapas.
Sin prisas.
Sin condiciones.
Ven a perderte en El Bosc de les Fades.

Autopublicado, 252 páginas, y lleno de opiniones cinco estrellas en Amazon.


¿Qué tiene este libro? Mis ingredientes preferidos: un nuevo comienzo, bosques perdidos, y un protagonista huraño que, en el fondo, sabe ser dulce. Emma se dirige al Bosc de les Fades con la intención de comenzar una nueva vida. Ahí, se encuentra con Samuel y con Tristán, los dos dueños de ese hotel perdido por un pueblo de Cataluña pero que podría estar en cualquier parte. También encuentra una gran amiga, Mabel, un hada madrina, con una gran hija, un huésped – el único – difícil, con el que comparte momentos pasados, un chef que le devuelve la música, un recepcionista gruñón, y una jardinera que teme que le marchite las flores con su melancolía. La narración es a modo de e-mails de los tres protagonistas, cosa que me decepcionó al principio, pero que en esta novela funciona a la maravilla – mejor dicho, Mónica hace que funcione -. Emma tenía previsto una estancia corta, lo que dura la temporada baja, pero poco a poco se va enamorando de ese monasterio reformado, del bosque, y de sus habitantes. 

 "Dos meses, Anna, tan solo dos meses y allí, en el umbral de la cocina más acogedora del mundo, sabía que nunca me sentiría tan en casa como en ese mismo instante"

Ahí, cada uno tiene sus pequeños problemas, y todos intentan ayudarse unos a otros y participar de sus vidas. El ambiente de esta novela es cien por cien acogedor. Te invita a leer bien arrebujada junto al fuego, a tomar té Darleejing – a ser posible en Caleum et mare, también -, y a comer galletas y bizcocho. 

SOBRE LA AUTORA

Una novela es su segunda novela y ha estado más de un año en los más vendidos de Amazon.
Mónica Gutiérrez es la administradora del blogSerendipia, bloguera y escritora. nació y vive en Barcelona. Es licenciada en Periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y en Historia por la Universitat de Barcelona (UB) Apasionada lectora, escribe novela, relatos y poesía.
Debutó en el mundo de la publicación con Cuéntame una noctalia y ahora ha publicado El noviembre de Kate con Roca editorial. 

El otro día me acordé, por cierto, de que ya comenté, en los principios del blog, sobre libros apacibles, lo que yo llamé Libros hogareños antes de que se inventara el término Feel Good. Aquí dejo el enlace.
¡Un saludo!

miércoles, 8 de febrero de 2017

La lista de mis deseos, de Grégoire Delacourt



Quería hablar de otra novela Feel Good: La lista de mis deseos, de Grégoire Delacourt. Editorial Maeva, 160 páginas.



“Nos mentimos continuamente.
Sé muy bien, por ejemplo, que no soy guapa. No tengo unos ojos azules en los que los hombres se contemplan, en los que desean sumergirse para que te lances a salvarlos. No tengo talla de modelo; soy más bien tía buena, tirando a rolliza. De las que ocupan un asieno y medio.
Tengo un cuerpo que los brazos de un hombre de tamaño medio no pueden rodear entero. No poseo la gracia de las mujeres a las que susurran largas frases acompañadas de suspiros a modo de puntuación, no.
Yo provoco más bien la frase breve. La fórmula cruda. El hueso del deseo, sin chicha; sin la grasa confortable.
Todo eso lo sé.
Y aún así, antes de que Jo llegue a casa, a veces subo a nuestra habitación y me planto delante del amario..., por cierto, tengo que recordarle que lo fije a la pared, si no, el día menos pensado se me vendrá encima durante mi “contemplación”:
Una vez allí, cierro los ojos y me desnudo despacio, como nadie me ha desnudado jamás.”

Así comienza esta novela, cuyo primer capítulo podéis leer aquí. Es gracioso – yo me reí – y también penoso, ¿no? La última frase da lástima. Pues así es casi todo el libro. La protagonista te gana, pero es un sentimiento agridulce. Dices “Jocelyne, ¿qué te pasa? ¿Qué te ha hecho tan cínica – cuando describe por primera vez a las gemelas que son “sus amigas -, y tan deprimida?". Una vez leí que para causar el humor en una obra había que coger una situación triste, y llevarla hasta el extremo para que sea ridículo. 

Jocelyne vive en un pueblo de Francia, Arrás, y lleva una mercería, así como un blog sobre costura. Su vida transcurre entre su mercería, las gemelas del centro de estética, su marido, Jocelyn, y sus hijos, que son mayores y viven ya por su cuenta. Jocelyne nos cuenta su vida con un toque cínico y un poco hastiado que te absorbe. A través de ella, nos da la impresión de que su mercería no tiene mucho éxito, de que las gemelas son unas divas a las que no aprecia demasiado, su marido es una persona con la que comparte casa, y que sus hijos ni se acuerdan de ella. Pero lo cierto es que también descubrimos que no es así: su mercería está teniendo cada vez más éxito debido a su blog, no paran de llegarle mensajes de seguidoras y hasta la quieren entrevistar; su hija la mantiene en su vida enviándole su trabajo cada cierto tiempo, y su marido se preocupa por ella, lo vemos en los detalles diarios que tiene el hombre. Entonces, ¿qué pasa aquí? Poco a poco, y en el momento oportuno, van saliendo los esqueletos de dentro del armario. 

Pero hay más. 

Obligada por las gemelas, nuestra protagonista compra un billete de lotería que ¡sorpresa!, resulta ganador. Pero entonces llega una psicóloga y plaga de dudas a la pobre Jocelyne, que es una mujer calmada, con las cosas claras, y sin grandes aspiraciones más que las cotidianas. ¿Qué pasa ahora? La pobre tiene miedo. ¿Se van a convertir todos en vampiros y a intentar sangrarme? “Ahora vas a ser famosa, todos van a quererte, amigos por todas partes. Ten cuidado, Jo, ten mucho cuidado, sobre todo con los más cercanos”. Jocelyne fabrica poco a poco una lista de sus deseos, y se da cuenta de que poco puede hacer el dinero frente a esa lista, porque lo que ahí hay escrito, no se compra con dinero. 

Es una lección de vida las reflexiones que te llegan a raíz de los sucesos en este libro. Te hace pensar sobre la felicidad – porque Jo, en realidad, es feliz tal como están las cosas, y es un cheque a su nombre con muchísimos millones lo que amenaza esa felicidad y lo que le hace darse cuenta de que realmente es feliz -, te hace pensar en tus propios deseos - ¿qué me compraría? ¿qué haría si alguien me hiciera esto a mi? – te hace querer ser la portadora de ese cheque y a la vez no querer que nada altere tu vida de esa manera. 

La felicidad no se compra con dinero. En este libro, esta afirmación es más que evidente. Pero habla de muchísimas otras cosas, habla de un proceso de cambio en la protagonista, de sus deseos de joven y cómo se vieron suspendidos por las circunstancias de la vida; de la comodidad a la que cedemos con el paso del tiempo – nos quedamos con nuestro queso, no sea que no encuentre otro como éste -, de saber – o no – apreciar la felicidad en lo que tenemos. 

A mitad de libro, la historia pega un cambio que te deja boquiabierto. No lo voy a comentar, evidentemente. Luego, una parte de la historia me entró un poco forzada. Pienso que lo mejor de este escritor fue la naturalidad de los personajes, la propia ambigüedad, la vida misma. Me sentía leyendo como si yo misma viviera en Arrás y tuviera una mercería, porque son situaciones que todo el mundo se puede aplicar a si mismo. Luego llega el final y todo se precipita. Te expulsa fuera de la historia y lees desde lejos, del otro lado del libro. Te empiezas a hacer preguntas... ¿qué ha pasado aquí? ¡Espera, rebobina! ¡¿Cómo?! Venga, va...

Aún así... me ha encantado de principio a fin.

¿Volvería a leerla aún si supiera que de FeelGood tiene poco? Si, pero buscaría un momento en que me apeteciera una novela de este tipo, que no es precisamente ligera. 

¿La recomiendo? Por supuesto. De hecho, mi madre la leyó al mismo tiempo que yo y me gustó mucho comentarla con ella. Se la conté a un amigo por encima y también me encantó charlar sobre ella, comentar los puntos de vista. Mi amigo me dijo que le había dado mucho que pensar, y es que es una de esas novelas que te dejan la mirada un poco perdida al terminarla, como intentando asimilar todo lo que ha ocurrido. 
 
Sobre el autor: Nacido en Valenciennes, Francia, en 1966, fue un reputado publicista antes de escribir su primera novela, L’écrivainde la famille en 2011, que obtuvo varios premios literarios en su país. Pero es sobre todo conocido por su novela La lista de mis deseos, un gran éxito de ventas con más de un millón de ejemplares vendidos, publicada en 27 países y con una adaptación cinematográfica. De Las cuatro estaciones del amor ya se han vendido 130.000 ejemplares en Francia y será publicado por una docena de editoriales en todo el mundo.

¿A ti qué te ha parecido?

¡Un saludo grande!

domingo, 5 de febrero de 2017

Novela Feel Good... ¿good or not good?



¡Buenos días! Menuda racha llevo de novelas impactantes – en el mal sentido de la palabra: en estos momentos no quiero novelas impactantes, las quiero suaves pero profundas, que no me sobresalten ni me hagan llorar, por dios, que últimamente junto al ebook tengo que agarrar un rollo de papel -, y todo es debido a un artículo que leí, aquí dejo el enlace, que hablaba sobre novelas Feelgood. Escuché el término cuando leí El noviembre de Kate, de Mónica Gutiérrez, del que ya hablaré, y recordé que ya había leído de esta autora Un hotel en ninguna parte y me había gustado mucho. Así que compré el tercero, Cuéntame una noctalia – sólo 100 páginas, la verdad es que me supo a poco, pero un libro entero al fin y al cabo, y muy bonito – y no me defraudó.


Entendí que esa suave balsa en la que me mecía cuando leía a Mónica era lo que se denominaba FeelGood, y me encantó. Dije “quiero más”. Pues vas a tener más... toma. Ahí llegó el primero, que cogí del famoso artículo, Juntos, nada más, de Anna Gavalda, del que también hablaré en otro momento, y que me gustó porque tiene el típico estilo francés, claro, con mucho diálogo – supongo que por eso hicieron la película -, y con mucho contenido junto. Juntos, nada más, habla de la familia – que no tiene por qué ser la de nacimiento -, de la soledad, y del encuentro fortuito con otros seres afines – aunque en principio parezcan lo más alejado a una – que terminan formando una pequeña familia – o llamémosle grupo de seres que, sin tener nada en común, comparten una soledad en grupo y eso parece apaciguar la tristeza universal – de lo más peculiar.

Después leí La lista de mis deseos, de Grégoire Delancourt, cuya protagonista, una modesta propietaria de una mercería en un pueblo, gana varios millones en la Loto. Nos habla del antes, del durante, y del después. Una novela de esas que te hacen reflexionar, porque ¿quién no querría que le tocara la lotería? ¿Qué te comprarías? Si, una buena novela, en mi opinión. La forma en que Jocelyne habla de su vida y de ella misma es cruda y muy cínica, y poco a poco vas comprendiendo por qué. Aún así, noté cierto sabor depresivo que me sobraba y que no hace sino crecer a lo largo del libro. Al final, te lo replanteas todo, de pronto ya no quieres que te toque la lotería y tampoco quieres leer más novelas Feel Good.


Dicho esto, he de decir que de FeelGood, en mi opinión, no tiene nada. La novela genera pena, la verdad, y solo el final es un jardín de flores. Para mi, que el desarrollo de la novela vaya marcado por el drama y que solo el epílogo nos hable de felicidad, no me hace sentir bien. Las novelas de Mónica Gutiérrez me hacen sentir bien desde el principio, porque el drama ya pasó y ahora llega el proceso de cambio de sus protagonistas, la sanación, y eso se disfruta. Lo mismo me pasó con Volver a empezar, de Judi Hendriks, que sabes que ha pasado algo muy triste, pero ya pasó, ahora toca levantarse y seguir, y esa es la parte que me reconforta. Con la novela romántica pasa algo parecido, por muy intensa que sea la trama, no es tan voraz, si muere alguien no suele ser tan importante, si alguien enferma, no es para siempre. Disfrutas de un romance, que es la trama principal, y sabes que terminará bien. Leí Prohibido, de Tabitha Suzuma y estuve varios días caminando por la vida como zombi, sin poder quitarme el final de la cabeza – un poco traumatizada, la verdad. Por cierto, creo que voy a releerla, porque las descripciones sobre los sentimientos del chico son animales -. Leí Bajo la misma estrella y me pasó lo mismo, o Yo antes de ti, o El niño del pijama a rayas. He decir que, por alguna razón – intuyo que la llegada al mundo de mis hijos tiene mucho que ver. ¡Madre mía, hablo como una madre! – no quiero dramas, quiero pasar un rato agradable leyendo y que, cuando lo deje, siga mi vida sin comerme la cabeza, a ser posible con esa sensación que tanto me gusta de ¡Ay, me encanta esta novela, a ver cuándo saco un hueco para seguir con ella!


 Dicen de la novela Feelgood:

Historias con autenticidad y sentido que transmitan alegría y bienestar, que contagien ideas positivas y que sobre todo ayuden a ser más fuertes, más sanos y más felices.”
 
El artículo que leí se titulaba: “Novelas feel-good: el nuevo boom editorial promueve la felicidad”. Bueno, de las que he leído bajo esa etiqueta, desde luego, no promueven la felicidad ni te contagian de ideas positivas, más bien al contrario. 
 
Así que esas son las novelas “FeelGood” que he leído. ¿Alguien conoce alguna? Seguro que he leído más, pero no se acuñaban con ese novedoso término. Ahora estoy leyendo La gente feliz lee y toma café, de Agnès Martin-Lugand – otra francesa. Al parecer los franceses tienen un concepto de la felicidad un poco retorcido - y he comenzado el libro llorando – no pinta bien para mi, creo que va a formar parte de lo no-terminados -, aunque estoy segura de que pronto cambiará y la protagonista, que ha perdido a su marido y a su hija en un mismo accidente y se recrea cada día en su pérdida y en la contemplación de sus habitaciones intocadas aún después de un año, remontará desde lo más profundo. 

Mi mensaje: si quieres leer Feelgood infórmate antes bien sobre la novela y no te dejes engañar por las etiquetas porque, al parecer, todavía ese término no está muy bien definido.

¡Un saludo!

miércoles, 24 de octubre de 2012

El Monte de las Ánimas de G. A. Becquer


En honor al próximo día de Todos los Santos, he decidido publicar una de las Leyendas que más me gustan y que, pienso, va totalmente acorde con la época. Te pone los pelos de punta... espero que la disfrutéis tanto como yo.



La noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las
campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición
que oí hace poco en Soria.

sábado, 19 de mayo de 2012

La Saga de los Longevos: La Vieja Familia


Cuando compro un libro me limito, en un principio, a leer la sinopsis y ver la nacionalidad del autor. No es que cambie mi opinión el nombre del autor: si la sinopsis me llama la atención, lo compro, sea el nombre de la portada Ken Follet o Pepita Sánchez, pero es indicativo, ¿no?

No era la primera vez que veía comentarios sobre esta saga, pero me pusieron un caramelito delante que no pude rechazar. Leí en un blog que si le das a “me gusta” en la página de facebook de la saga (Link aquí para obtenerlos), la autora te recompensa con los primeros 9 capítulos gratis. Lo hice, y lo hizo. Aquí tenéis la sinopsis.

SINOPSIS

Iago del Castillo, un carismático longevo de 10.300 años al frente del Museo de Arqueología de Cantabria, se ve arrastrado, en contra de su voluntad, a dirigir una investigación genética: sus hermanos Nagorno —un conflictivo escita de casi 3.000 años— y Lyra —una huidiza celta de 2.500 años—, cansados de enterrar durante siglos a sus familias efímeras, están obsesionados con identificar su rara mutación y tener hijos longevos.

Adriana, una joven y resuelta prehistoriadora, regresa a su Santander natal, contratada por el museo, dispuesta a aclarar el extraño suicidio de su madre, la psicóloga de cabecera de la alta sociedad cántabra, ocurrido quince años atrás.

Iago y Adriana chocan desde el primer momento, aunque entre ellos surge una intensa atracción que ambos intentan ignorar. Pero poco imaginará Adriana que la muerte de su madre tuvo mucho que ver con lo que le ocurrió a “la vieja familia” en el pasado y obligó a Iago a entrar en la investigación del gen longevo. Cuando descubran la cruda realidad y reaccionen, las consecuencias de sus actos les dejarán marcados para siempre.

En realidad me parece simbólico, porque a la hora y media de haberme descargado esos 9 capítulos, estaba entrando en amazon (Aquí tenéis el link) para comprar la novela entera por solo 3, 08 Euros… lo que dije, precio simbólico, ¿no? Sobre todo por una novela de estas características: 735 páginas de historia finamente hilada y documentada (pone en evidencia un proceso de documentación abrumador), una trama intensa que no te da un respiro, y un final que te deja con una buena sensación de plenitud, de haber disfrutado y, sobre todo, que te deja dando la vuelta a la siguiente página porque ¡quieres saber más! Un bravo a la autora por eso. Pero lo más curioso es que, en mi caso por lo menos, suelo comenzar a leer con tiento, analizando la escritura, los personajes e incluso la distribución de partes, prólogos y capítulos. Sin embargo, pronto ocurrió: dejé de analizar nada para verme sumergida de lleno en la historia, los personajes y solo ese insufrible “¿y qué pasa ahora?” que me llevó a coger el libro un domingo y terminarlo en lunes de madrugada (y de paso llevarme más de una bronca porque “no te puedes pasar todo el día leyendo y leyendo y leyendo como si la vida solo fuera eso” Y yo digo, “Y, ¿por qué no?”. Dilemas aparte:

Los personajes están muy bien perfilados. Tenemos dos buenos estereotipos en las figuras de Nagorno y Héctor. Me han encantado. Hay que tener en cuenta que debe de ser dificilísimo construir personajes de 25.000 años. ¿Cómo puede cambiar y transcurrir la personalidad de un escita de 3.000 años que ha guardado un rencor enfermizo durante todo este tiempo? Y Héctor, tan carismático y sensible que le coges cariño en seguida. Precisamente esa forma de ser le ha permitido llegar hasta donde está sin volverse loco. Tenemos a los protagonistas, Iago del Castillo,  de 10.300 años, y a Adriana, una chica normal de 33 años que entra a trabajar en el museo y que pronto notará cosas extrañas, así como una fuerte atracción por su jefe. La historia tiene lo justo de acción, romance y misterio. Los capítulos son narrados en primera persona, unas veces por Adriana y otras veces por Iago. Se intercalan capítulos en los que retrocedemos en el tiempo y que nos desvelan sucesos que explican la personalidad y comportamiento de nuestros protagonistas y que se hacen amenos, y esta opinión viene de una lectora que aborrece esos cortes en las historias, por lo que más mérito tiene, porque en ningún momento he pensado “bueno, que se pase ya esta capítulo y volvamos al tema”. Pues no, esos saltos en el tiempo son súper necesarios y amenos, y se pasan sin darte cuenta.

Otra cosa: las sorpresas. La novela está repleta de pequeñas alusiones a la historia, prehistoria y mitología, elementos que la hacen más creíble y que me dejaron fascinada. Hay varios giros inesperados que no te esperas, y que transcurren al margen de la trama principal (y aquí es donde me muerdo la lengua porque no quiero desvelarlos).

Imprescindible: el humor. No es una novela humorística ni irónica, pero con el primer capítulo disfruté de unas risas más que necesarias. Iago del Castillo despierta de manera brusca en San Francisco, con la memoria rota por completo. Le quedan restos de una memoria anciana que le harán ver las últimas tecnologías del hotel en el que se encuentra de una manera bastante cómica.
Para finalizar, comento, aunque es evidente, que existe una segunda parte (para algo se llama Saga, ¿no?), y que el próximo protagonista tiene una pinta que ya me estoy relamiendo. Eva cariño, ese es mi protagonista, así que esperaré con ganas la segunda parte de la saga (por favor, no tardes mucho).

Para los que quieran saber más acerca de:


¡La novela en papel sale a la venta en librerías el 22 de mayo con la editorial La Esfera de los Libros!

Aquí os dejo el trailer, por si todavía queda alguna duda:


Para quienes quieran los nueve capítulos gratis, más arriba puse el link de la página de Facebook.

Comentar que la autora estará en la Feria del Libro el próximo fin de semana en Madrid (26 y 27 de mayo). Ya que ha publicado con La Esfera de los Libros (¡Enhorabuena por eso también), la encontraremos allí. Y para los alicantinos, tenéis una cita en La Casa del Libro el viernes día 1 de junio, donde Eva estará para una presentación en toda regla (qué pena que no pueda ir).

Por último, y de manera más personal, quería comentar que hacía muuuucho tiempo que no escribía en mi humilde y querido (y olvidado)  blog. He estado ocupada, y además esto funciona por rachas, al menos en mi caso, lo que no quiere decir que haya apartado las lecturas. ¡Nada más lejos! Sigo leyendo y leyendo y leyendo, y sorprendiéndome por las novelas que leo del grupo Reseñas de Facebook (en su mayoría autopublicados) . Que esta novela, La Saga de los Longevos: La Vieja Familia, me haya sacado de mi mutismo bloguero solo es una prueba de lo que me ha impactado, y creo que no hay mayor piropo que ese.